Nos expropian el sol

Parecía que iban de farol. Que solo era un globo-sonda para meter miedo, y evitar que la gente se lanzara a instalar paneles solares para reducir la factura de la luz.

Pero no. Lo han hecho.

Es duro decirlo, y más en mi caso, pero aún tengo memoria, y recuerdo que hace unos años, en mi casa paterna, con un solo sueldo y sin lujos, la calidad de vida que teníamos no era peor que la de ahora. Cierto que no había muchísimas cosas que ahora sí tenemos, incluyendo el nivel de vida que ahora parecemos disfrutar, pero todos los años podíamos ir unos días a la playa, comíamos razonablemente bien, pagábamos las facturas de luz, teléfono, gas y agua, sin demasiados problemas, nos comprábamos algo de ropa de vez en cuando, y salíamos con amigos los fines de semana. La pobreza, con la que convivíamos habitualmente, era una pobreza digna, y no era tan difícil mejorar tu situación.

Los autónomos y pequeños empresarios, con esfuerzo (pero no más que ahora), vivían relativamente desahogados.Los trabajadores por cuenta ajena tenían sueldos modestos en general, pero las cosas tenían un precio mucho más asequible. Al menos las necesarias.

Y sabíamos lo que era “apretarse el cinturón”. Éramos conscientes de nuestras posibilidades, y nos adaptábamos a ellas. Si no había para un coche grande, nos comprábamos uno pequeño. Si no había para pagarse un mes de hotel en Mallorca, nos íbamos de camping, con todos los trastos para hacer la comida y demás. De vez en cuando podíamos ir a comer de restaurante, casi como ahora, vamos.

Triste balance, el que nos hace pensar que tenemos que aguantar que roben, nos estafen, vendan lo que es nuestro para que otros hagan negocio.

Nos han metido en Matrix, y no nos hemos dado cuenta.

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