¿Austeridad?

Estamos en tiempos difíciles. Malos para muchos, como las épocas de guerra (alguien ha dicho que estamos en medio de una de ellas), en las que los más inocentes pagan muy, muy caro por algo que no han buscado ni provocado.

Se pregona la austeridad como mantra que centra la acción de países enteros.

En el altar de esta nueva deidad se están sacrificando avances conseguidos tras muchos años de esfuerzo, reclamación, lucha, por nuestros padres y abuelos. Simplemente, se han esfumado. Voilà. Birli birloque. Ahora está, ahora no está.

Pero la austeridad no es para todos. Quienes postulan esta idea medular, recientemente han rechazado una proposición de iniciativa popular de recortar beneficios de la clase política (nunca más adecuado hablar de “clase”).

El Modelo de Estado vigente, que parece dimanar de la Constitución, da cobertura a abusos de todo tipo, a los que nadie parece dispuesto a poner el cascabel.

Un ejemplo. La Administración General del Estado tiene en nómina nada menos que 451 Entes de diversa naturaleza. Muchas de estas entidades son perfectamente conocidas y se entiende su función con claridad; es el caso de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, que recauda impuestos. O la Agencia Estatal de Meteorología. O las Autoridades Portuarias (Aduanas), el Banco de España o la Biblioteca Nacional. 26 Consorcios, o 52 Fundaciones, entre otros, son destinatarios de fondos públicos, y que sería recomendable analizar si procede mantenerlos, dada su función, o desmantelarlos.

Pero donde más sangrante es la cosa, es en el ámbito de las Comunidades Autónomas.

Excluyendo las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, de las que no he encontrado información, las 15 Comunidades acumulan un total de… (redoble de tambores) DOS MIL DOSCIENTOS NOVENTA Y UN ENTES (2.291), repartidos entre Organismos Administrativos, Comerciales, Autónomos, Entidades Públicas Empresariales, Entes Públicos, Agencias, Consorcios, Fundaciones, Otras Instituciones sin Ánimo de Lucro, Sociedades Mercantiles y Universidades.

El ranking lo encabeza (alguno ya lo habrá adivinado) Cataluña, con 469 Entes. Medalla de plata para Andalucía, con 281, y en tercer lugar, Madrid. La medalla de chocolate se la lleva ¡Baleares!, con 184 entes. El farolillo rojo es La Rioja, con apenas 37.

Un total de 2.291 organismos con empleados, directivos, proveedores, gastos varios, etc. Mucho cementerio de elefantes, mucho yacimiento de cargos de confianza. No todos, claro.

Mi pregunta es, ¿de verdad hacen falta 2.291 entes públicos de titularidad autonómica, para que este país funcione? Me parece que no.

Así que, señores Senadores, señores miembros de gobiernos autonómicos, demás responsables políticos del país, empiecen a revisar qué se puede quitar, que seguro que es mucho. En vez de empezar por recortar fondos para la enseñanza, para la sanidad, o para la solidaridad con los que no tienen, empiecen por donde más fácil lo tienen.

Para quien quiera contrastar la información:

http://www.pap.minhap.gob.es/invespe/pagListadoEntidades.aspx?ACCION=AC_CONSULTAENTIDADES&ESTADO=ES_INIC

http://serviciostelematicos.meh.es/PubInvCCAA/SECCIONES/frmSelComunidad.aspx

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