El retorno

Retorno a este terreno de juego, animado por amigos a quienes no conozco aún en persona, pero que les tengo por tales, aún consciente de lo problemático de trabar amistad cibernética.

Nos hemos propuesto tácitamente desmentir el mito que dice “eres más falso que un amigo del Facebook”. Aunque lo nuestro no se ha tejido en esa red, sino en otra, LinkedIn. Ahora ya nos comunicamos “petit comité”, por correo electrónico.

Bernd, Ángeles, Javier, Adolfo, Alberto, y alguno/a más que se irán incorporando poco a poco, conformando un grupo heterogéneo, disperso geográficamente, pero con mucho en común: una gran indignación contra los que mandan en vez de gobernar, los que abusan, los que sólo van a lo suyo, los que se aprovechan de la situación, los pillos, ladrones, esquilmadores, parásitos, manipuladores, mentirosos, falsos, hipócritas, malas personas en general, que tanto abundan en el panorama socio-político-económico-deportivo-mediático que tenemos.

Retomo esto con la intención de poner algunas cosas que se me ocurran. Muchas serán tonterías, alguna no tanto, y pocas quizá merezcan la pena. Espero que en todo caso, les gusten a quienes las lean. O no, que diría el más que probable próximo presidente del gobierno.

Y aquí me quedo, por hoy, no sin antes comentar que he elegido ‘gravatar’. He puesto un mandala laberinto que está en la Catedral de Chartres. Algún día comentaré porqué me atraen tanto esas figuras.

Buenas noches, y buena suerte.

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